Capítulo 37

3194 Palabras

No puedo parar de llorar. No puedo parar de estrujar el cuerpo de Evan contra el mío. No puedo parar de temblar de pies a cabeza... La mano de Evan pasa de mi espalda hacia mi cabello, y ahí, lo acaricia para transmitirme tranquilidad. —Oh por Dios... —escucho como susurra Carol en un punto a mi derecha. —¿Estás bien? —me pregunta Evan, en un murmullo. No respondo, porque no confío en mi voz ahora mismo para hacerlo, así que niego con la cabeza mientras hundo el rostro entre su cuello. —Eli, te llevaremos a casa —es Sebastián quien habla ahora, con mucho tacto y paciencia, en un punto a mi izquierda. Solo logro asentir y, acto seguido, Evan se aleja de mí un poco. La frialdad que siento después que él ha dejado de abrazarme, la resiente mi cuerpo; me quejo internamente por ello, po

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR