—Tú... Killian pensó, ¡qué! Lo estaba haciendo a propósito. Entonces Paige intervino con una leve sonrisa —No hace falta que le añadas más medicina. Es que ya no puedes beber alcohol. —De acuerdo. —Paige tiene razón. —Killian asintió. —Señora Stowe, cuidaré bien del señor Stowe en el futuro. —Neil asintió. —Llámame Paige —le corrigió Paige, impotente. —No. ¡No puedo llamarte por tu nombre! —Pero fuiste tú quien conspiró con Killian para que éste pudiera beber su alcohol, ¿verdad? —Martin sonrió y cambió de tema. —Te prometo que no lo volveré a hacer. —¡Oh, claro! Entonces algo pasó por la mente de Killian, quien entonces sacó una exquisita cajita de madera y la abrió, revelando un hermoso collar con un colgante en forma de corona. —Este es el objeto favorito de Rosa entre todas

