Me levanté temprano, al escuchar los chillidos de un animal, me imaginé que había caído el zorrito en la trampilla. Me vestí rápidamente con un pantalón y una blusa linda y la chaqueta. Fui a la trampa que había puesto Jesús, era hermoso el animalito, pero estaba muy nervioso, tome un pedazo de tela que estaba cercas del asador y se lo puse encima, antes de que se pusiera aún más nervioso, cuando llegue al frente Jesús venía con los caballos — ¡Buen día!, Jesús —Hola Ally, — Veo que traes al intruso — Si, esta pequeño, ¿que harás con el? Le pase la jaula y me subí a la yegua, llegamos a la caballeriza, dejo al zorrito en una jaula más grande, más tarde le llevaría comida, para que se pudiera tranquilizar. — En la noche me lo llevaré, para dejarlo a salvo. Por lo tanto, ahí esta

