Capítulo 25. Sé que uno de ellos tenía una mano falsa y el otro había perdido la visión en un ojo. Se me hace un nudo en el estómago en cuanto pienso que ellos han sido castigados por amar a alguien que no debían y estuvieron exactamente en la misma situación que yo. Trago con fuerza y trato de deshacer la horrible pelota que tengo en la garganta. No esperaba que vinieran e incluso su presencia inesperada empiezan a incomodarme. Aparto la mirada. Son tan apuestos que me he puesto roja. —No vamos a permitir que persuadas a Aria para que regrese al Inframundo, Perséfone —alza la voz Matt, el de cabello oscuro y pinta de Christian Grey. —¿Quieres permitir que tu hermana consiga su gloria a través de un hombre?¡Eso es lo menos que le he enseñado! —le grita Perséfone, defendiendo con uñ

