Capítulo 10 —Lo que sucedió entre nosotros fue un error. —la voz de Dante me saca de mis pensamientos en cuanto pone un latte frente a mí. Se ha encargado de traer nuestro desayuno y nos hemos sentado en las últimas mesas de la cafetería universitaria, la cual estaba desierta por lo temprano que era. Aunque quería matarlo por despertarme tan temprano un sábado, sus palabras me lastimaron aún más. —No debió suceder —continúa hablando mientras toma asiento. Se aparta el cabello del rostro echándoselo hacia atrás con la mano—. Somos amigos Aria, es lo único que puedo darte. Asiento con un nudo en la garganta y a parto la mirada. —Tendré que vivir con eso —le respondo, llevándome vaso descartable a los labios y saboreando del café que el mismo arruinó. Dante suelta el aliento, apen

