Maral cansada de esperar, fue a la habitación que le asignaron después de preparar el equipaje de Bruno para el internado, donde estaría a partir de ahora de lunes a viernes . Se dirigía a la habitación asignada, cuando escuchó un auto en la entrada. Se quedó de pie en la puerta de su habitación esperando a que entrara suponiendo era él pero nadie entró . Tomaba agua mientras se preparaba para dormir cuando al caminar a la puerta para cerrar . Él apareció en su puerta de la nada, asustando haciendo que soltara el vaso y este se rompiera al tocar el suelo. — Lo descontará de tu paga — dice, girándose allí mismo, volviéndose por donde vino. —¡espera! - dice Maral corriendo tras él, olvidando los vidrios rotos en el suelo enterrado su pie en varios de ellos. Un gemido de dolor discret

