-Mi amor - dice él príncipe boquiabierto dejando de lado todo el protocolo real y sin pensarlo dos veces se acerca a su preciosa princesa, la toma de la mano y besa su dorso - te ves preciosa, - el brillo en su mirada no miente y los dos lo saben. -¿Te gusta? - inquiere con el corazón desbocado de mil emociones al ver la reacción de su marido. -Me encanta, pero más allá de tu preciosa figura debo admitir que me gusta el brillo en tus ojos, hace mucho no me mirabas de esa forma, - declara estrechandola en sus brazos - siempre me ha gustado tu inocencia, en medio de todo esto - besa la punta de la nariz - es como agua en medio del desierto, adoro que nunca ocultas tu esencia y que siempre haces lo que dicta tu corazón,. -Nunca me habías dicho esas palabras tan bonitas - sonríe conmovida c

