-¿Te sientes bien mi amor? - inquiere William preocupado - ¿quieres que paremos un rato? - ella niega con la cabeza - bien cariño, solo nos faltan unas cuantas reuniones y ya después podemos volver a casa para que descanses - ella asiente - tranquila mi amor, todo va a mejorar. -Yo sé - responde con una sonrisa - ¿cómo está nuestro niño?. -Con su niñera, pero estoy convencido de que también está deseando un minuto de descanso en su casa, cuando volvamos quiero que pidas la cita con tú médico para saber cómo vas, necesito saber que todo esté bien contigo y nuestra niña - Charlotte guarda silencio sin saber qué pensar, pues no sabe que puede suceder sí fuera un niño de nuevo. La vuelta a casa deleita a la joven quien estaba ansiando la comodidad de su hogar a pesar de haber estado alojada

