—Harry, quisiera quedarme entre tus brazos todo el día, pero tenemos que prepararnos y partir. —Fijó su intensa mirada en la de su esposo, mientras sus dedos daban trémulas caricias a la quijada de este. —No iremos a ningún lado Deneb, siento que si seguimos indagando en este tema ambos saldremos más lastimado de lo que pretendemos y honestamente no deseo que nada ni nadie te lastime a ti ni a nuestros hijos que crecen tranquilamente aquí... —Puso su mano grande sobre el aún plano vientre de la mujer, dando suaves caricias en la zona. —¿Estás completamente seguro de esta desición? —Cuestionó la decisión de su esposo con cierta preocupación, sabía cuán importante era para Harry todo esto y no quería ser la causante de dicha decisión, ni mucho menos ser quien frustrara sus planes. —Estoy

