Deneb estaba completamente decidida a llegar al fondo de todo ese asunto. Fácilmente pudo deducir que la persona que estaba atrás de todo eso buscaba llevar a Harry al límite. Conocía a Harry desde que tenía doce años aproximadamente y sabía que él era pura emoción, pocas veces pensaba en las consecuencias, simplemente actuaba basándose en las emociones que podía experimentar en el momento. Ella era muy diferente en ese aspecto, siempre fue bastante analítica y no le gustaba dejarse llevar por sus emociones. De algún modo esas diferencias los hacían funcionar tan bien como una pareja, ambos lograban complementarse. Aquella mañana se levantó temprano, había dormido pocas horas pero necesitaba arreglar algunos asuntos antes de que Harry despertara, por lo que le dejó descansar tranquilament

