Un deseo cumplido

1036 Palabras
Con gran nerviosismo, Javier observaba atentamente a Alicia, pues sabía que la tercera parte de su truco estaba por comenzar, lo cual le causaba una gran preocupación. —Esta moneda puede ocultarse en los lugares menos pensados. Aunque, por lo regular, prefiere los sitios oscuros. De pronto, como parte de su acto, el niño comenzó a mirar sus manos desconcertado. Naturalmente, la moneda no se encontraba ahí. —Como puedes darte cuenta, ha desaparecido de nuevo. Como yo soy su dueño, es mi deber encontrarla. En tal caso, Javier comenzó a buscar en sus bolsillos. Después de unos segundos, volteó a ver a Alicia decepcionado.  —Lo siento. Me temo que el truco ha terminado. Mi caprichosa moneda no está por ningún lado. Seguramente, no quiere ser vista. Al escuchar sus palabras, Alicia bajó la mirada decepcionada. ¿Acaso la moneda estaría perdida tal y como le había pasado a ella? De repente, el niño sonrió al verla. —Espera un momento. Acabo de encontrarla. Por lo visto, le agrada tu compañía. Mira nada más dónde se ha ocultado. A continuación, haciendo un ágil movimiento con sus manos, el niño apareció la moneda justo detrás de la oreja de Alicia. En este momento, sus ojos se abrieron muy grandes ante tal sorprendente suceso. Posteriormente, Alicia se llevó las manos a las orejas llena de incredulidad. ¿Cómo había podido ocultarse ahí sin que ella lo notará? Una vez más, la verdadera magia volvió a hacer acto de presencia en ese sitio. Enseguida Alicia sonrió con dulzura. Mientras tanto, de forma inexplicable, Javier sintió que sus piernas se debilitaban. Entonces, tomó la mano de Alicia y colocó sobre su palma la brillante moneda. —Claramente, a esta moneda le agrada mucho tu compañía. Por tal motivo, he decidido regalártela. Por supuesto, no debes olvidar que es una moneda mágica. Por lo tanto, no es igual a las demás. Toma. En ese instante, Alicia se quedó boquiabierta. ¿Enserio ese niño le estaba regalando un objeto de tal valor? Ciertamente, era una moneda de baja denominación. Sin embargo, una moneda mágica capaz de aparecer y desaparecer de esa forma debía valer mucho. Cómo si pudiera leer sus pensamientos, Javier sonrió complacido.  —Anda, tómala. Ella quiere estar contigo. De inmediato, Alicia se sintió muy afortunada. No podía creer que sería dueña de una moneda mágica. —Al tratarse de una moneda con tales características, se dice que también puede cumplir deseos, pero de eso no estoy seguro. Al tomar el objeto de metal en sus manos, Alicia sintió una indescriptible alegría, dado que comprendió lo afortunada que era al haberse topado con ese niño en el supermercado.  Un poco más tarde, Miguel se acercó a los niños sintiéndose aliviado. —Por fin te encontré. ¿Qué estás haciendo aquí? Te dije que no te alejaras. Repentinamente, el hombre se percató de la presencia de la pequeña niña. Desgraciadamente, en cuanto Alicia escucho el sobresalto en la voz del hombre, sintió temor, por lo que comenzó a llorar de nuevo. —¡Genial! La has asustado —dijo Javier con enfado. Por consiguiente, su padre volteó a verlo confundido. —Está perdida. Por fin había dejado de llorar, pero lo has arruinado todo.  Al escuchar las palabras de su hijo, Miguel no pudo evitar sentirse un poco culpable, por lo que volteó a ver a la niña sintiéndose ligeramente avergonzado. —Esperen aquí. No se muevan —les dijo el hombre antes de alejarse buscando ayuda. En tales circunstancias, Javier se acercó a la niña lentamente.  Súbitamente, susurró en su oído de forma reconfortante. —Recuerda que tienes una moneda mágica.¿Por qué no intentas pedirle un deseo? Desde luego, al escuchar sus palabras, la mirada de la niña se iluminó una vez más. Siendo así, tomó el objeto en su mano al observarlo llena de curiosidad. Inmediatamente, cerró el puño apretando la moneda con fuerza, al mismo tiempo que pedía un deseo. Acto seguido, Miguel se acercó a ellos acompañado del padre de Alicia, quien lucía muy preocupado. Obviamente, al ver a la niña, la abrazó con fuerza. Evidentemente, Alicia experimentó una gran tranquilidad al estar en los brazos de su padre. De cualquier forma, por encima del hombro de su padre, volteó a ver a Javier, quien sonreía alegremente. Tan pronto como se percató de su mirada, el niño movió los labios transmitiéndole un silencioso mensaje. —Te lo dije. —Rápidamente, la niña asintió sorprendida. Definitivamente, esa moneda era mágica. Efectivamente, Sergio, el padre de Alicia, estaba muy agradecido con Miguel. —No tiene nada  de que agradecerme. En realidad fue mi hijo Javier quien la encontró. Incluso logró tranquilizarla un poco. Desafortunadamente, yo la asusté y el llanto regresó. Afortunadamente, ya todo quedó atrás. Como resultado, los hombres charlaron un rato acerca de esos incidentes. Lógicamente, al ser padre de un niño tan inquieto, Miguel tenía mucha experiencia en ese tipo de cosas. Entretanto, los niños se observaban sonriendo. En cualquier caso, había cierta complicidad en sus miradas que parecía unirlos de forma sorpresiva. Finalmente, los adultos se despidieron cordialmente. Lamentablemente, Javier se dio cuenta de que la niña estaba a punto de marcharse. Con horror se dio cuenta de que ni siquiera sabía su nombre. Cuando ella se alejaba acompañada de su padre, Javier no pudo evitar alcanzarla. —¡Espera! No sé cómo te llamas —le dijo. Por su parte, la niña pareció sorprendida. No obstante, se acercó a él tímidamente. —Me llamo Alicia —le dijo a toda prisa. En un arrebato, besó sorpresivamente su mejilla. —Gracias por haberme ayudado a encontrar a mi padre y también por el obsequio. —Al pronunciar esas palabras, guiñó el ojo con dulzura. De forma inexplicable, Javier sintió que su corazón comenzaba a latir muy fuertemente. Mientras tanto, Sergio observaba la escena impactado. ¿Acaso su tierna hija acababa de besar a ese niño? Pero ¿qué pudo haber hecho ese mocoso para ser merecedor de tal gesto? En cambio, Miguel observaba la escena divertido. Aunque no conocía los pormenores de lo sucedido, entendía que algo muy especial acababa de pasar. De inmediato, Alicia se dio la vuelta disponiéndose a partir. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR