El niño lanzó un pequeño grupo de alegría, se sentía bien y así se los manifestó: — Así su me gusta papá, estar contigo, con mamá Maitane, mi hermanita Andrea, el abuelo Jonathan, es todo lo que quiero. Daniel intentó razonar con él hablando de Denise para que él aprendiera a verla como alguien más de la familia. — Tu madre biológica ahora también forma parte de tu vida mi pequeño campeón— le dijo cariñoso. — ¡Ah sí! A ella también la veré, pero sólo de visita, no quiero vivir en esa casa fría y sola— dijo el niño afectado. — Entonces lo haremos como tu deseas mí niño— le prometió Maitane, alborotando el cabello del muchacho. El se acomodó en el regazo de la muchacha con una sonrisa de satisfacción, se decía con su pequeña vocecita dentro de su cabeza: «Ahora si estaré content

