Capitulo 50

1175 Palabras

SAMUEL Los días han pasado rápido. Tan rápido que apenas me di cuenta de cómo las semanas se convirtieron en meses. El calendario en la pared del garaje tiene más marcas, más fechas de ensayos, más compromisos con Carlos y la grabación. La banda avanza. La vida avanza. Pero yo sigo en el mismo lugar. Valeria no me ha escrito. Ni un mensaje, ni una llamada, ni una señal de que existo para ella. Sigue con su vida, con mi padre, su proyecto en Cartagena, con su cuento de hadas. Y lo peor de todo es que ella no piensa en mí Y yo no puedo dejar de pensar en ella ni un solo segundo. Es una condena. Un castigo que me impongo cada mañana al despertar y cada noche al cerrar los ojos. Su nombre está tatuado en mi cerebro, en mis células, en ese lugar del pecho que late con una frecuencia que sol

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR