A la mañana siguiente desperté en una cama que no era la mía, en un lugar que no era mi casa, con una ropa que no era mía, pero al menos no desperté desnuda. Habíamos llegado a Montreal en la madrugada, así que me quedé en la casa de Logan en el cuarto de huéspedes. Me levanté adormilada y salí de la habitación, el departamento constaba de dos pisos completos; pisos de azulejo n***o al igual que las paredes, las cortinas grises y los muebles casi del mismo color, era totalmente un departamento de soltero sin ningún artefacto demasiado personal que estuviera a la vista. Logan estaba en la encimera de la cocina con todo un banquete frente a él, en su plato ya había comida y él ya estaba totalmente vestido. —Te quería esperar, pero tengo una reunión en una hora, lo siento. Sírvete lo que

