En marcha

4848 Palabras

—¿Huelo hortensias? La voz de la regordeta mujer resonó desde la cocina, a la vez el sonido de unos pasos pequeños pero veloces se oyeron golpetear en las baldosas. Raff la esperaba en la sala acomodando un ramo de sus flores favoritas en uno de los floreros. Sabía que su madre amaba las plantas, en especial aquellas. —¡Oh Raff! … hijo, son preciosas muchas gracias. La mujer abrazó a su hijo tratando de no topar su ropa con las manos pues estaban manchadas con salsa de tomate. El muchacho respondió el abrazo de la pequeña mujer mientras terminaba de colocar una última flor. Los ojos de su madre brillaban ante el color de aquellas plantas. Ese brillo de vida e ilusión era una de las cosas que más le gustaban de su madre. A pesar de su edad, aquella mujer nunca había perdido la capacidad

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR