Capitulo 3
Brianna
Habían pasado cuatro días desde el momento,qué me percaté, algo pasaba entre ellos dos.Decidí asomarme,un par de veces por la puerta de vidrio y de esa manera ver a Tilde.Se veía algo triste y melancólica, cada cierto tiempo se quedaba mirando la nada y solo se despertaba de su mundo si alguien se acercaba. Me alejaba de la biblioteca, tenía un plan en mente.Pero tenía miedo de lastimarla,una parte de mi sentía un poco culpable el querer separarlos. Yo sólo quería que él me hiciera caso y será una de las razones talvez.
Ese día no fue el mejor,me levanté algo desorientada.En la mañana lave mi cabello,me coloque ropa comida y baje por la escaleras.En la entrada y living:pude ver varias cajas y muebles embalados.Mi hermano estaba acelerando el proceso de mudanza,se pero estaban acomodando los muebles, en su nuevo casa.
Me cayó como un balde de agua fría, porque me di cuenta, que sí me iba a quedar sola.Me alejé sí saludar a mi hermano,ya estaba caminando a la universidad a un paso apresurado. Y en este momento lo estaba consiguiendo qué un vacío se expandió en mi pecho al igual que la maldita pregunta de qué pasaría conmigo tenía miedo a la soledad.
Estaba tan concentrada en mis pensamientos que ni siquiera me di cuenta que ya había llegado a la universidad.Entré,ví el pasillo que conecta a la biblioteca por el cual,el instinto me guío hacia ella.Al estar frente a frente al mostrador,le dije a la chica que tenía que renovar unos libros.La chica muy amable los recibió, me miró algo sorprendida y sus ojos tenían algo de duda. Tomé mi teléfono y fingi que estaba hablando con Felipe,pude ver por el rabillo del ojo como sus ojos se llenaron de lágrimas.Intentó disimular entregándome los libros.
Me alejé a la puerta de simulada mente,aunque quedé allí asomada viendo como ella corría hacia la parte de atrás.
Estaba sentada en los escalones de la parte trasera de la universidad con una mano apoyada de mi rostro con la mirada perdida y los pensamientos haciéndome sentir culpable al ver aquellos ojos llorosos de la chica. No me he dado cuenta que ahí se sentó a mi lado y comenzó a hablarme:
—Brianna.
—Ah, hola Alex—lo mire de forma fugas.
—¿Pasó algo?
—Soy una mala persona—empecé a sollozar—fingí hablar con el profesor delante de la chica de la biblioteca, como si yo tenía algo con él y ella se puso a llorar.
—Puedes solucionarlo, ir y decirle lo que me estás diciendo a mi.
—No soy tan valiente—le contesté con lagrimas en los ojos, las mejillas rojas y el alma partido.
—Eres mucho mas que esto—tomó mi mano.
Cuándo se acercó lentamente a mí tomando mi mano,una corriente eléctrica atravesó mi cuerpo.Al parecer el también la sintió,porque me vio sorprendido.Una suave brisa senti, me acarició el rostro por la cual cerré los ojos mi cabello se movió al compás del viento y mis lágrimas mojaron el suelo.
—Es lo que soy, como todos me dicen "la puta de la Universidad".
—Yo soy el sexy nerd según los comentarios—se encojio de hombros divertido.
—¿Porque estás aquí?
—Porque espero ver tu sonrisa, es lo más bonito que ví.
Lo mire sonrojada,por sus palabras.De alguna manera,el despertaba sentimientos extraños en mi misma
Unas horas horas más tarde,anotaba cada palabra que decía mi sexy profesor.Hasta que algo o alguien,lo hizo pausar la clase.Mire confundida, al igual que todos mis compañeros hacia la puerta.
—Comiencen el trabajo práctico,ahora vuelvo.
Aún algo confundida, como todos.Segui escribiendo, aquel deber que debía terminar.
—No entiendo está pregunta—un compañero,que tenía a dos metros hablo.
—Ve y pregúntale,talvez este por ahí.
—Bueno.
El,se alejo hacia la salida.Todos,lo observamos un leve segundo, hasta que nos concentramos en lo que estábamos.
—¡El profesor tiene novia!
El chico, entró gritando aquello entonces todos(incluyendome) salimos a ver qué pasaba.
Me encontré la escena que terminó de romper mi corazón,y de sacar la maldad que había en mi.Yo no lo pude soportar más, sentí la mirada penetrante de Alex sobre mi.
Me alejé corriendo lejos de todos, lejos de él.Llegue al baño, me mire al espejo y dije algo desde lo mas profundo de mi ser.
Cuando llegué a la salida de los sanitarios,parecía un zombie quebrado a la mitad.Alex estaba ahí,mirandome preocupado.
—Brianna—se acercó intentando tomarme del brazo,yo lo esquivé y añadí:
—No me toques, alejate de mi.
—Brianna—una voz profunda y conocida me hizo mirar hacia la derecha,el profesor estaba de pie con los brazos cruzados—¿me dejas a sola con ella?.
—Si, vé—Alex, me miró preguntándome si me dejaba sola y le dije eso.
El se alejo de nosotros,pero aún está presente a unos metros de distancia.El profesor se acercó un poco más y me dijo:
—Al parecer te quiere,¿Porque no me dejas en paz y valoras a ese chico?
—Yo...
—Se lo que hiciste—me dijo con voz fuerte,sobresaltandome.Por el rabillo del ojo ví a Alex acercarse.
—Perdon.
—Te creí igual de inteligente como de madura, pero me equivoqué.
—¿Pasa algo?—Alex está a mi lado,de brazos cruzados.
—Si,tu novia hizo llorar a la mía,solo porfavor no hagas nada que te pueda arrepentir.Que tengan buen día.
—Lo siento—susurré.
—¿Que paso Brianna?
—Fingí una llamada, como si estuviera hablando con el profesor.
—Brianna.
—¡No me jusguez! Estoy cansada de eso—me alejé, sin mirar atrás.
—No lo hago Brianna,solo no quiero que termines mal—tomo mi mano,yo está llorando—no llores—tocó mi mejilla,y yo lo aparte.
—Dejame en paz,ya no me sigas,no somos nada.
Me alejé corriendo lejos de él, una parte de mí quería que él se acercara. Pero cuando vi hacia atrás ella no estaba.Al parecer me había hecho caso, ni siquiera yo entendí a mis propios sentimientos. El no podría comprender lo que hay dentro de mí.
Cuando llegue a casa estaba vacía, anteriormente siempre estaba mi hermano preparando la cena o viendo algún deporte en la televisión. Desde que conoció a su novia,ya era poco el tiempo en el que pasamos juntos. Por eso, me sorprendió su ausencia más bien me relajo para poder llorar en paz en mi habitación.
Apoye mi rostro en almohada, amortiguando los gritos de dolor y llanto.
Tilde
Día 1
Miraba
con curiosidad, el casillero de al lado, de color gris oscuro.Me preguntaba,
porque motivo nunca ví a nadie abriéndolo o cerrandolo, introduciendo algún
libro o pertenencia en el.
No
sabía si mi curiosidad provenía de la falta de dormir, o si estaba post-
Historia.La materia de historia era de las peores que había, me aburría de
sobre manera.Estudiaba literatura, pero con ese profesor.Ya se imaginarán.No
podía parar de bostezar en ningún momento , al menos me entretenía contemplando
al guapo compañero que tenía la clase.
Después
de recordá y babosearme por mi compañero.Mire curiosa , el metal desgastado, la
manija estaba oxidada y estaba perdiendo en algunas esquinas su color.Seguí observando
aquel objeto a mi lado, el número 13 predominaba en una esquina inferior del
mismo.Brillante y desgastado con el paso del tiempo, de mediano tamaño, podías
verlo con facilidad a pesar de la distancia.
Me
animé a acercarme a la caja cuadrada grisácea.No eran muchos, pocos teníamos el
privilegio de tener uno de estos.Estábamos en Argentina, ya era un milagro que
en una universidad encuentres uno solo.
Yo
tenía mi llavesita,debido a que trabajaba en biblioteca, hace bastantes
meses.Cuando estubo vacante , fui corriendo a reclamarlo.
Y
aquí estaba, frente a frente con el número trece.Nos miramos frente a frente,
acerqué mi mano al trece, pase con suavidad las yemas de mis dedos,sintiendo el
áspero tacto debajo de mi piel blanca.Estaba tan concentrada en mi amena
curiosidad que casi me hago encima, al escuchar aquella voz.
-¿Se
puede saber porque estás manoseando mi casillero? -. Me gire
absorta,contemplando al sujeto de brazos cruzados.
-Solo-tartamudeo-.echaba
un vistazo.
-Entonces,
¿Debo considerar normal que una desconocida este tocando mi espacio?-Se cruzo
de brazos,con una ceja levantada.
-¿Acaso
tengo aspecto de ladrona?.-Coloque mis manos a mis costados, enfrentándolo.
-¿Debo
responder?...
-¿Tiene
dueño?-. Aún miraba sorprendida entre el y el casillero.
-Si,
permiso.- Aquel sujeto abrió la puerta sin importarle mi presencia.
-Nunca
ví a nadie .
-Sorpresa.-Sin
mirarme, saco unos libros y el ruido metálico se escuchó al cerrarse.
Aquel
desconocido, de aire descortés se alejo de mi.Al.menos pude echar un pequeño
vistazo al viejo casillero. Aunque lo único que pude ver por el rabillo del
ojo, fueron alguna fotos pegadas y libros.
Me
parecía extraño nunca haber conocido, a nadie en el. Hace años que vengo
rondando este lugar, sin contar que la entrada de la biblioteca estaba a tan
solo unos pocos metros, no había visto a este sujeto amargado.
Yo
era partidaria de los casilleros.Me daba demasiada pereza, tener que estar
llevando aquellos pesados libros.Los más grandes, te hacían doler la espalda
haciéndote sentir jorobada.
Por
eso , me parecieron de los mejores inventos.Ser libres de libros, eso sí era
algo placentero.
Día
2
Estaba
en la biblioteca, intentando ver a aquel extraño sujeto y verifica que
realmente fuera su casillero.Tenia mis ojos de Alcón pegados a la puerta de
vidrio.
-Me
llevo estos dos libros.-Un estudiante me mostró , dos ejemplares.
-Bueno.-Sin
prestar un ápice de atención, le anoté los libros rápidamente.
De
repente, un misterioso chico con capucha.Estaba cerca de la casilleros, me
acerque sigilosa a él.
Escondida
entre una columna, pude ver por el vidrio que aquel desconocido, se acercaba al
casillero.
Número
9..
Suspiré,
mi plan de espionaje iba de mar en peor.Tome un sorbo de la botella que tenía
en mi mano, volví a mi puesto de trabajo.
-¿Porque
estás espiando detrás de una columna agachada?- Dehy, mi amiga y compañera de
trabajo me miro confundida.
-Quiero
encontrar al dueño del casillero 13.
-¿Ese
casillero tiene dueño?
-Si,
y del número 13.
-¿Te
gusta?.-Me miro pícara.
-¿Que?.-La
observe horrorizada.
-Tal
vez quieras tener sexo, es normal no te estreses.
-Dehy,
no quiero sexo.
-¿Necesitas
algún consolador?.-Tomo su teléfono, deslizando su dedo por la
pantalla.-Conozco una chica que..
-No
necesito nada de eso, solo quiero espiar y..
Cuando
estaba terminando de hablar, aquel desconocido amargado.Hacia su aparición
cerca del casillero, corri hacia su ubicación.Lo mire con una ceja levantada,
el me miro como si fuera una hormiga pequeña.
Perfecta
para pisar.
-¿Necesitas
algo?
-¿Hace
cuánto tienes este casillero?.-Me cruce de brazos, el ni siquiera se giro.
-¿Porque
debería contestarte?.-Me hablo ingresando un libro y retirando dos,con su mano
izquierda.
-
Porque..-Mire a mi alrededor, buscando una respuesta.-Trabajo en biblioteca.
-Bueno,
Adiós.
Se
alejó de mí, con una mueca de disgusto
-Amargado.
Dia
3
Estaba
ojeando un libro de literatura inglesa, estába haciendo un curso de inglés
además.Mire sería la entrada, hoy no se había aparecido nadie en los
casilleros, el chico amargado tampoco.
Suspiré,
estaba algo aburrida.Hoy ER día sábado, por lo cual la biblioteca estaba algo
vacía.Solo estaba Dehy, coqueteando con un chico en la mesa del fondo, yo los
miraba aburrida.
Cuando
saque aire de mis pulmones por vigesima vez, aquel amargado se aproximó hacia
mi.Lo mire asombrada,pero él ni siquiera hizo contacto visual conmigo.
-Quiero
renovar estos libros, por favor.-Estaba mirando una lista de hoja rayada, en su
mano derecha.
-No
puedo creer que digas porfavor y seas amable.
-Si
hubiera visto quien eras no hubo gastado mis valiosas palabras.- Me echo un
vistazo, el tenía un suéter color celeste,junto con unos pantalones de
mezclilla.
-Retiro
lo dicho.¿Porque me miras de arriba a abajo?.-Me pregunto con cara de poker.
-No
hay nada interesante que ver.-Me encoji de hombros.
-¿Entonces
porque estabas escondida detrás de una columna el día de ayer?
-¿Cómo
sabe eso?
-Estaba
saliendo del último salón.
-Se
me había caído algo.-dije con mis mejillas rojas.
-Me
imagino.-Se alejo sin despedirse.
Día
6
Barría
la biblioteca, eran las seis y media.Abriamos a las siete en punto.Cuando
termine y junte, los papeles picados, los caramelos y algúna envoltura de
extraña procedencia, me encontraba limpiando las mesas de madera.Todas
redondas, en un sector, en el otro una rectangular de varios metros.
Me
gustaba soñar, que en algún momento llevaria mis alumnos de literatura.
Aunque
me gusta mas la idea de escribir, tenía varias novelas en línea.Mientras
revisaba los comentarios de algunos seguidores, pude ver por el rabillo del ojo
una sombra.
Mire
confundida, dejando el teléfono sobre la mesa.El amargado estaba golpeando la
puerta de la biblioteca, obviamente lo veía porque era dw vidrio.
-Abrimos
a las siete.-Abri e intente cerrar.
-Son
siete y diez. -me miro aburrido.
-¿Que?
-Mire aterrada, con los ojos enormes que si efectivamente eran las siete y
diez.
Abrí
a toda velocidad la puerta, Dehy ingreso saludando con la mano,
apresurada.Luego el chico amargado, siguió la misma trayectoria pero comenzo a
sonar la alarma.
-¿No
era que me veías cara de ladrona?-Lo ví con una ceja levantada.
-Seguramente,
no actualízate los libros.- Estaba con su típica cara de poker, a un metro de
mi señalando los dos libros de ayer.
-¿Que?,
Yo si los actualice, seguramente.
-¿Entonces
porque sueno?
-No
Lose , veremos.-Entrecerre los ojos.
Me
dirigí rápidamente al mostrador,encendí la computadora.Escribi su nombre, el
teclado sonaba con cada contacto de mis dedos en el.
Mierda..Si
me había olvidado actualizar uno de los libros.Lo peor de todo es que debería
pagar un recargo. Serían una papitas menos que me podría comprarme.
-Lo
lamento.
-Esta
bien.
-Yo
pagaré el recargo.-No me dijo nada, se giró y fue a buscar algún nuevo libro.
Me
moleste, ni siquiera me dijo gracias.El observaba libros tan concentrado, que
me perdí un poco en sus manos acariciando cada libro.Su cabello rubio,brillaba
en contraste con el sol.
-Quiero
llevar este.-Desperté de mi extraña ensoñación, asintiendo con la cabeza al
amargado.
-Si
amarg..-Tartamudeo.
-¿Amargado?-Me
miro con una ceja levantada.
-Digo
que amargura, el clima se está poniendo feo.-Señale hacia afuera, el siguió mi
mano confundido y desconfiado
-Afuera
hay sol y no hay nubes.
-Es
que.. ¿no me gusta el calor?.-Arrugue mi cara intentando buscar una respuesta.
-¿Eso
es pregunta o respuesta?
-Yo..
-Adios.
Y
está vez no sonó la alarma.
Día
7
Caminaba
de un lado al otro, había perdido la llave de mi casillero.No sabía dónde
diablos estaba, por lo cual di vuelta toda la biblioteca buscándola sin parar.
Suspiré, eran las 10 de la mañana y a la tarde tenía clases, de precisamente
uno de los libros que estaban adentro.
Tome
mi rostro estresada, volví a revisar mi bolsa por quinta vez pero nada.Cuando
una cabellera conocida ingreso.
-Creo
que esto te pertenece...-Como si fuera oro líquido, mi llave brillaba entre sus
amargados dedos.
-Dios
gracias.-Me quedé pensativa y luego respondí -¿Porque tienes mis llaves?-Lo
observe de manera sospechosa.Tome la llave abrazándola contra mi, el me miro
raro.
-Las
tome sin querer del mostrador.-Se encojio de hombros.-Es igual a la mía.
-Bueno
gracias
-De
nada, mi nombre es Felipe.
-Gracias
señor robador de llaves, soy Tilde.
-¿Como
el acento?-Me miro divertido.
-Como
el acento.
El
me saludo con un movimiento de cabeza antes de marcharse.Ahora tendría nombre
en mi cabeza aquel desconocido, sonreí.
Tenía
una lucha con aquel casillero, de alguna manera tenía la llave pero no podía
abrirlo.Giraba la llave, hacia para atrás y no cedía ni un milímetro de su
lugar. Frustrada, porque tenía el libro de la próxima clase en el, me dirigí a
la biblioteca.
Busque
por debajo del mostrador,no veo nada que me pudiese ayudar.Cuando en un rincón,
cubierto por algunas tela arañas, aparecía un destornillador paleta.
Lo
tome como si fuera un trofeo, valioso en mis manos, nos dirigimos con Paleta al
casillero.Si, le había puesto nombre al destornillador, ya éramos uno solo.
Empecé
a hacer palanca, pero el maldito no se movió ni un poco.Resople golpeándolo, lo
mire enojada y cansada.Me apoye en el pensativa,lo mire enojada.Otra vez, tome
la herramienta de dudosa procedencia y volví a hacer fuerza.
—¿Rompiendo
una propiedad de la universidad?—Se acercó a mi, curioso.
—Quiero
sacar mis libros ¡No puedo!
—
¿Es necesario apuñalarlo?.—Tomo mi destornillador, me quedé congelada ante el
contacto.
—Si..—Titubeo.
—
Déjame intentarlo.
Comenzó
a observar con cuidado el cuadrado oxidado, giro la llave, viendo de costado
dónde están la cerradura.De pronto , estaba abierto.
—¡No
puedo creerlo!
—De
nada.—Se acercó hacia su casillero, entrando y sacando libros.
—Tengo
curiosidad,¿Porque tienes ese casillero?.
—Respondere
eso, si me dices el porque de tu nombre.
Se
alejó dejándome las palabras a punto de salir, picando mi lengua.
Dia
9
Eran
las nueve de la mañana, yo trabajaba hasta las 12. Cuando cursaba de mañana ,
mi horario rotaba a la tarde.Era el trabajo más flexible, además Claudia la
jefa de biblioteca de muy amable y comprensible.
Tome
aquella hoja algo confusa, sentía que leer aquel libro que nos habían
recomendado, me confundía aún más.Sentia más preguntas a medida que iba
leyendo.Bufe molesta, mire la pila de libros que tenía a mi lado.
—¿Otra
vez problemas con filosofía?— Dehy, se acercó a mi ojeando aquellos libros.
—
Rusell y yo no nos entendemos.
—Invitalo
a unos te, por ahí entre galletas y una infusión caliente.
—Seria
ideal si no estuviera muerto hace siglos.
—¿Esta
muerto?.—Me miro dudosa.
—Se
nota que eres de ingeniería.—Comente divertida.
—Parecia
el apellido de un estudiante.—Se encojio de hombros.
—Ya
no tengo paciencia, para entender a gente ajena.—Cerre mi cuaderno.—Demasiado
tengo con mi escasa inteligente.
—Me
iré a cursar.
La
salude con la mano, resolple una vez mas mientras volvía a leer aquello.
—Me
das miedo que hables sola.—Felipe me miro algo aterrado, yo estaba moviendo mis
manos de un lado al otro.
—Mira,
no entiendo su ideología, tampoco en que momento de la vida se aplica.—Le di el
cuaderno.
—Ven.—Lo
seguí algo dudosa y desconfiada.
—¿Quieres
secuestrarme y vender mis órganos?
—No
creo que paguen mucho por alguien que mide menos de un metro y medio.—me
contestó sin un apice de duda en su voz masculina.
—Oye.
—En
fin.—Nos acercamos a su casillero, saco un cuaderno y luego lo cerro.—Ten.
—¿Esto?
—Explica
mejor las teorías de cada ilustre.
—¿Porque
tienes esto?¿Le vendes las tareas a los niños?
—Soy
profesor.—Se giro , alejándose de mi.
Mi
boca se transformó en una perfecta O.Con razón aveces tenía razón, bueno en la
mayoría de lo que me decía.
Día
10
Había
llegado recién de cursar,deje mi mochila sobre uno de los percheros de la
biblioteca.Mire perezosa, que Dehy ya habia llegado y estaba con la limpieza.Me
acerque al mostrador, comencé a bostezar.Extrañaba tanto mis siestas
reparadoras, pero tocaba trabajar.
Tome
mi celular algo aburrida, aquel día no eran mucho los estudiantes que se
acercaron a preguntar, alguna duda.Mas bien, me sentí de decoración en el
mostrador.Mire confundida mi f*******:, tenía sugerencia de una solicitud.
Felipe
Maldonado.
Entre
curiosa a su perfil, al parecer estaba soltero.Tambien le gustaba viajar de un
lado al otro,Tenía fotos de varios sitios visitados.Habia una foto de la
Patagonia Argentina, en la descripción decía , cajón azul.Me quedé tan
maravillada, que sin querer presione , me gusta. Lo peor no fue dejar evidencia
que lo estaba stalkeando, a una foto de hace tres años.
Lo
peor fue escuchar su voz.
—¿Estás espiando mi perfil?.—Del susto tire hacia atrás el celular, por suerte ví por el rabillo del ojo , había quedado sobre el asiento de mi silla.
—¿Que?
, No.Solo buscaba algúna frase.
—¿Porque
no entras en algún página?
—Pues.—tartamudeo—Es
que como eres profesor, quería ver tus opiniones y gustos.
—¿Porque
te interesa mis opiniones y gustos?— entrecerró los ojos
—¿Para
una tarea?.—Me sentí pequeña ante su mirada.
—Bueno,
niña espía de perfiles.Tengo que elegir un libro.
—Adelante.
Cuando
se alejo, tome nuevamente mi celular.Busque su perfil, pero en vez de quitar el
me gusta, le di a otra foto.