Alessandro Voy camino a la salida, en la noche intentaron atacarme dos veces, debo estar alerta ya que me indican que esto solo es una advertencia. Pongo mis manos en la barbilla, todo esto me va a acabar, necesito llegar con el responsable de esto. Veo como se acerca Bianca, termina con tanta autoridad que sus súbditos la ven como con miedo. Pide que abran la reja donde estoy y ella entra, se para frente a mí y cruza sus brazos. —Hasta con ojeras te ves muy bien, realmente sexi. Dime Alessandro, ¿No dormiste bien? —Dormí de maravilla, no pude tener una mejor noche. ¿Cuánto más tiempo te tendré que ver la cara, pero en especial cuanto más tiempo me tendrás acá? —ella baja hasta el nivel de mi rostro quedando muy cerca al mío. —Estás en tu día de suerte, alguien se presentó como

