Fiorella Miró las tijeras y la paso por la suave tela, aunque mi mente no está acá, estoy pensando en lo que me dijo Alessandro, claramente no quiero terminar mi matrimonio por culpa de malos entendidos que tengan que ver con Massimo o con Bianca, me rasco la cabeza para poder pensar, todo esto me saca de control. —Hoy estás muy distraída, si sigues a ese ritmo pensaré que no quieres ir a encontrar a mi sobrina —dice Valentino con un alfiler en su boca, mientras va colocando ese pedazo de tela sobre el maniquí. —¿Cómo vas a decir eso? A veces me pregunto cómo puedo ser tu amiga —bromeó y le lanzó un cojín—. Deberías traerme un té, tengo mis nervios que se van a salir. —Él me mira y me imita haciendo una mueca. —Claro, también te baño, te visto y te hago el mandado con el bombón de tu

