— ¿También qué? — Quiso saber ella — También me calentó mucho cuando ella me contó — Ah, ¿sí? Sofía usó un tono muy sensual en esa pregunta. Estaba muy caliente y encima se sentía en deuda con Sergio. Si él se lo pedía era capaz de cualquier cosa. — Si mucho, lo recuerdo y… Sergio cortó la frase ahí, no se animó a decirlo. Fue Sofía la que acudió a él para ayudarlo a dar ese paso. — Lo recordás y… ¿qué pasa? — Se me para la pija — le dijo su suegro totalmente lanzado — Mmmmm — dijo Sofía y le sostuvo la mirada — Queres ver? — ¿Acá? — Preguntó ella — Si, nadie entra a mi oficina sin preguntar — ¿Podes cerrar la puerta? — A Sofía le gustaba ser vista, pero le pareció mucho y muy fuerte la situación — Si, he

