Desperté con el sonido de timbre de la puerta mientras aún me duele la cabeza. Me levanto cayendo me al instante. Mi cabeza está a reventar. Mire a mi alrededor y encuentro todo hecho un desastre. ¿Que paso ayer?. Pase mis dedos por mi cabello con pereza voy a la puerta. La abrí con muy mala cara. —¿Que?. Encontró a un vecino del piso de abajo. —¿Que te paso?. —No se. Me pase las manos por la cara adormecido. —¿Que paso? que vienes tan temprano. —peter, son las cuatro de la tarde, y viene porque ayer parecía que hubieras tenido un harem aquí metido, sabrá Dios que paso anoche pero incluso mi novia pensó que había un grupo aquí arriba o una fiesta, porque entre los gemidos, los "gritos" la música, el sonido de cristal y botellas y bueno, esas cosas... En siete años que tenemos

