Ya que no puedo ni siquiera abrir la puerta tocó el timbre. -¿Q-Quien es?.- Preguntaste algo asustada. - el lechero.— te escuché perfectamente mientras te quedas confundida preguntándote como subió el lechero o como para que si ya hay leche. Eres tan adorable.— mi reina ya abreme que se me caen las cosas.- Al fin abriste la puerta y me dejaste entrar. Dejé todo sobre la barra de la cocina. - ¿Y todo esto?.- Miras las cajas algo curiosa. - te dije que hoy saldríamos y no pude resistirme a comprarte algo lindo, luego vi otras cosas y bueno.- Rei un poco mientras te entregaba el ramo de flores de lavanda, te gustan mucho, lo sé porque tenías siempre un pequeño jarrón en tu habitación con flores de lavanda. - son tan bonitas.- Sonries ampliamente y lo miras un poco mientras tomas mi

