64

675 Palabras

—¿A dónde vas tesoro?, El auto está por acá, cariño. Pregunto sujetando tu brazo. —P-pero, t-todavia tengo que buscar unas c-cosas. —Bueno. A secas suelto tu brazo. No te toma mucho tiempo volver con una pequeña carpeta y varios papeles dentro. —¿Solo eso?. Pensé que sería otra cosa. Levanto la mirada viendo que tras de tu hay un par de personas, más específicamente un par par de hombres. —¿Ellos que?. —N-No sé, I-Insistieron en que no podía i-ir sola a estás horas. Suspiró frustrado. —Son las ocho de la noche y esas conmigo. No veo que de malo puede pasar. —Si no tienes nada más que buscar entonces vamos, cielo. Simplemente dejó a los dos monigotes atrás. No quiero romperles la cara mientras estas mirando, no me dejarías hacer nada. —Peter... Por fin dices algo estando

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR