Respire hondo y solo seguí en lo mío mirando al cielo oscuro mientras espero a que vuelvas, no hace mucho que debieron llega y eso es lo que me molesta, no puedo imaginar ahora en qué estupidez se fijó ese hijo de puta para retrasa todo, supongo que habrá quedado claro que eres mía. De alguna manera pero no importa, es complicado que te niegues de todo modos. Mire de reojo desde el lobby del edificio a la parte externa y veo ese auto plateado, esa mierda ni queriendo la compro, eso debe ser de su padre o algo así. Me levanto y apenas veo que te abre la puerta para que bajes noto que lo primero que se asoma es un gran ramo de bugambilias... ¿De dónde putas saco eso? ¿De su culo?.¡Es puto invierno!, ¡No están en temporada!. Me quedé en silencio y abrí la puerta de cristal. —Guten Abend,

