Bastián respiró y salió del cuarto de baño, había retrasado este momento mucho tiempo, pero no había conseguido nada haciéndose el indignado, seguía sin poder salir de su cárcel, Nicolás abrió las mantas y le dio la bienvenida a la que ahora era su cama como cada noche. El hombre ya estaba erecto, su polla estaba rígida sobre su abdomen y Bastián se acostó encima de él, tratando de cierta manera de cuidar su vientre de casi seis meses. La polla de Nicolás no lo excitaba, pero al frotarse hacía que se endureciera fácilmente, debido a las hormonas alborotadas o algo biológico que le podía pasar a cualquier hombre, se acercó a su cuello, presionando su labios en él y luego colocando sus labios en la boca de Nicolás para besarle, el hombre lo abrazó, lo beso y casi lo consumió. Bastián no er

