Habían pasado varios días y no teníamos noticias del libro, se que la madre de Aiden tenía muchas más cosas que hacer que enviarnos el libro, pero estaba deseando demasiado tener la información, saber qué pasaba y poder descubrir las cosas, poder darle explicación a todos los problemas que habían habido en el colegio y bueno a que estábamos, saber que les había pasado a los estudiantes desaparecidos, quizás llevarlos a casa o darles una vida. —¿En que piensas?—me pregunto Isabella que estaba sentada a mi lado desayunando con todas las chicas, era jueves y aunque habíamos decidido comer todas juntas, lo habíamos pasado a un desayuno porque no coincidimos en los horarios. —¿Cuándo llegará el libro?—le pregunté y ella me miró. Isabella se encogió de hombros, estaba claro que no tenía respu

