Los cuatro jóvenes empezaron a caminar.
Jared se le acercó un poco a Cielo y la detuvo para sorpresas de todos tomándola de los hombros.
— ¿Por qué te caigo mal?— pregunto de repente Jared y es que aquel joven estaba decidido a saber porque aquella joven los odiaba.
— ¿Por qué preguntas?— se limito a preguntar Cielo sin expresión alguna.
— Por el hecho de que siempre me ignoras, intento hablar contigo de la mejor forma posible y no quieres, no se que te hice, quisiera saber lo, me interesas mucho y creo que eso es algo muy obvio — dijo de repente Jared con una leve sonrisa.
Jared solo quería saber si había hecho algo mal para poder arreglarlo, no quería estar mal con Cielo por el hecho de que aquella chica le interesaba más de lo que se pudiera imaginar.
Jhon y Leonor estaban realmente sorprendidos ante aquella confesión.
Cielo se sonrojo un poco, pero rápidamente nego con la cabeza — no puedo interesarte, no debo, tenemos que irnos por qué se nos hará tarde— dijo de repente Cielo ignorando todo para luego seguir con su camino.
Jhon soltó una pequeña risita y le dió una pequeña palmada a su hermano en el hombro.
— Wow, esta chica es increíble, primera vez que te rechazan ante una confesión como esa — dijo Jhon para luego seguir su camino.
Jared no sabía lo que pasaba, ¿Tal vez había perdido el don de encantar a cualquier chica?, Pero algo era seguro y es que aquella chica entre más lo rechazaba, más hacia que su interés creciera por ella, Jared no sabía si se estaba enamorando, siendo que él realmente nunca lo había hecho, a diferencia de su hermano, él había tenido muchas novias, pero solo eran por un cierto tiempo y las terminaba, pero realmente no había sentimientos de por medio, su hermano todo el tiempo pensó que las quería o por lo menos había llegado a sentir algo por alguna de las chicas, pero más bien era solo por capricho, pero ahora, ahora sentía algo dentro de él cada vez que veía a Cielo, ¿Es esto estar enamorado?, se preguntaba en incontables veces.
Los chicos siguieron su camino sin decir palabra alguna, todo el recorrido se había convertido en un gran silencio incómodo.
Hasta que después de tanto, por fin habían llegado, Leonor se quedó asombrada al ver la casa.
Jhon saco una llave de su bolsillo y abrió la puerta.
Aquel joven paso primero.
— Pasen— se limito a decir Jhon.
Todos los demás jóvenes hicieron caso a su invitación y pasaron, Cielo y Leonor quedaron deslumbradas por la casa y como se veía por dentro, parecía ser que dentro de la casa era más grande de lo que se podía ver allá afuera.
Muy rápidamente Jared decidió hablar — Vamos a la sala, es por aquí — dijo de repente mientras seguía caminando sin detenerse hasta que llegaron a una gran sala, dónde se encontraba un comedor inmensamente largo.
Parecía que aquella mesa media más de 10 metros de largo, si no es que más.
Jared sin pensarlo más empezó a poner las sillas cerca una de la otra para que pudieran platicar de lo que harían en el trabajo escolar.
— Siéntate aquí— le dijo Jared con emoción a Cielo invitándola a sentarse justo al lado de él.
— No lo creo — se limito a decir aquella chica esperando que su mejor amiga se sentará en la penúltima silla para ella poder sentarse en la última.
Pero su plan no salió muy bien y a cómo lo planeaba ya que su mejor amiga se sento en la segunda silla, junto a Jared.
Jared se puso de pie y estaba listo para poder estar al lado de Cielo, pero su plan fue interrumpido cuando su hermano tomo este último asiento, Jared quedó mirando con seriedad a su hermano Jhon.
— ¿Qué?, era el único sitio disponible — se limito a decir Jhon.
— Bueno bueno, pongamos manos a la obra que tenemos que entregar un trabajo muy bueno — dijo con emoción Leonor, intentando que sus amigos también se emocionarán, pero todo intento era imposible, Cielo seguía sin poder confiar en aquel par de gemelos.
Las horas pasaron, cada integrante de aquel equipo puso de su parte, hasta que por fin lo habían logrado, habían terminado de hacer el trabajo escolar y todos esperaban haber hecho un gran trabajo.
Cielo miro por una gran ventana.
— Ya es de noche — dijo sorprendida — es muy tarde para que te vayas a tu casa Leonor, ¿Qué tal si le llamas a tus padres y le dices que te quedarás en una pijamada en mi casa?— dijo con emoción Cielo a lo que Leonor asintió emocionada.
— Llamaré a casa, no creo que se nieguen y más porque estoy con mi mejor amiga, confían en ti— dijo de repente Leonor sacando su celular del bolsillo y dirigiéndose a un pequeño rincon para poder llamar a sus padres.
— Vaya, si que son mejores amigas, ¿Hacen todo juntas?— interrumpió Jared.
— Si somos mejores amigas y las mejores— se limito a decir Cielo mientras miraba con ternura a Leonor.
— ¿Desde cuándo lo son?— decidió preguntar de nuevo Jared.
— Jared, deja de preguntar, creo que la incómodas y además de que no te quiere responder, se ve que es una chica muy amargada y de pocos amigos, seguramente por eso mismo, Leonor es su única amiga y la atesora — intervino Jhon mientras rodaba los ojos.
— ¿Como dices algo de lo que ni siquiera sabes?, Agh, me harta solo que digas cosas que ni alcanzo, me hartas— dijo de repente Cielo mientras se cruzaba de brazos.
— Con razón, por esa actitud no tienes novio — dijo con seriedad Jhon, aquel chico tampoco se dejaría que Cielo le respondiera.
De pronto y para sorpresa de todos, los ojos de cielo empezaron a ponerse llorosos, lágrima tras lágrima empezaron a recorrer por sus mejillas.
— Tú no sabes nada— dijo Cielo con la voz quebrada.
Leonor llegó sin darse cuenta de lo que estaba pasando.
— Si, me dieron permiso — dijo Leonor con emoción.
— Te te espero en casa— dijo de repente Cielo para luego salir corriendo a su casa.
Leonor se notaba preocupada.
— ¡¿QUÉ LE HICIERON?!— pregunto Leonor exaltada.
— Solo le dije que por su actitud nadie se a enamorado de ella, no veo lo malo, la estoy ayudando a mejorar— dijo de repente con seriedad Jhon sin mostrarse preocupado.
— ¿ESTÁS LOCO?— nunca se había visto a Leonor tan enojada como cuando Jhon le dijo eso a su mejor amiga — nunca, nunca debiste decirle algo así, la lastimaste con aquellas palabras, eres alguien muy frío, no quiero que te le acerques al menos que le pidas una disculpa, por qué si te le acercas, si lo haces sin disculparte, me conocerás realmente, yo por mi amiga soy capaz de defenderla— dijo un poco mas tranquila Leonor para luego dirigirse a la puerta, abrirla, salir y azotarla con demasiada fuerza.
— ¿Qué hiciste?— pregunto de repente Jared a lo que Jhon solo se alzó de hombros sin importarle nada.
Leonor llegó corriendo hasta donde se encontraba su amiga y la abrazo con fuerza.
Cielo estaba parada afuera y aún costado de su casa, no quería entrar y que sus padres la vieran con los ojos llorosos.
— No te preocupes y no tomes en cuenta los comentarios de ese patán, tu eres una persona muy amigable y verás que pronto podrás encontrar a aquella persona con la que siempre haz soñado, los comentarios de aquel chico son solo eso, comentarios sin fundamentos — dijo de repente Leonor abrazando e intentando tranquilizar a su mejor amiga la cuál estaba llorando muy amargamente.
— Gracias por ser mi amiga y nunca dejarme sola — dijo Cielo entre sollozos.
— Bueno, basta de llorar — dijo Leonor separándose de su querida amiga para luego limpiarle las lágrimas — tenemos una pijamada pendiente — dijo intentando que Cielo olvidará aquel amargo momento por el cual acababa de pasar.
Cielo se limito a asentir — que patán fue Jhon — pensó Cielo, pero esperaba poder olvidar aquellos hirientes comentarios.
Ambas chicas entraron a la casa de Cielo, esperando tener una pijamada en la cuál olvidarán todo lo malo por lo que habían pasado.