1798... Amelia... – Mami, ¿qué está pasando mami?– mi madre me miraba desesperada y preocupada por mí, puedo verlo en sus ojos, yo estoy más pequeña, pero esto es un sueño ¿verdad?, no, esto es un recuerdo de la última vez que vi a mi madre. – Amelia, escúchame, quiero que corras, ¡corre todo lo que puedas y nunca mires atrás!, nosotros te encontraremos, ¡ahora corre! – yo hago lo que ella me dice y corro, corro todo lo que mis pequeñas piernas pueden, siento miedo, miedo de que mis padres no me sigan, corro hasta llegar a lo que era una pequeña cabaña que tiempo después llamaría hogar, pero todo comenzó cuando atacaron nuestro hogar. Unos minutos antes... – Mami, papi llegaron – corro hacia ellos y los abrazos fuertes de mi padre me cargan y me levanta para quedar a su altura. – Ho

