Sophie... – ¿Qué haces tan sola mi amor? – era Benedict, creó que era momento de hacer lo que hace mucho debí de haber hecho. – Hola Benedict – juro que trate de sonreír sinceramente pero no pude, el silencio se instauro entre nosotros, uno muy incómodo – Benedict creo que... creo que necesitamos hablar – titubeé, si, lo hice porque sabía que no sería fácil, tal vez yo no estaba enamorada de él pero había sido un buen tipo conmigo. – Me vas a terminar ¿cierto? – vaya eso no me lo esperaba. – Benedict las cosas sabes que últimamente no han estado bien y yo... – no pude terminar porque fui interrumpida por él. – ¡NO! No puedes terminar conmigo – estaba sorprendida él nunca me había levantado la voz – No estuve contigo solo para que pasara esto – el cielo que antes estaba nublado, estab

