Capítulo V Eventualidades Parte I No tardé mucho tiempo con la meta que me propuse aquel día en la escuela, donde la necesidad urgente de encontrar a alguien capaz de satisfacer mis expectativas me llevó a trazar ese objetivo con determinación. La idea de hallar a alguien con un carisma irresistible, combinado con un atractivo físico que me dejara sin aliento, se convirtió en mi prioridad. Fue entonces cuando, casi como si el universo conspirara a mi favor, conocí a Christian. Con diecinueve años y dedicado a sus estudios universitarios, cautivó mi atención desde el primer instante. Su presencia irradiaba una combinación única de confianza juvenil y madurez sorprendente. Su sonrisa, una mezcla encantadora de picardía y calidez, era la bienvenida a un mundo de conversaciones fascinan

