cuarenta y cuatro

2136 Palabras

—Por ahora no tengo ninguna intención de irme —le contesté. Ella suspiró levemente. Se sirvió comida para ella y se sentó frente a mí. Vi como miraba con cierto asco la carne frente a su plato. Con el tenedor, corrió un pedazo y se dedico a pinchar la verdura. Reí por lo bajo y me miró. — ¿Qué pasa? —preguntó. Pinché un pedazo de carne y estiré mi mano para acercarlo a su boca. Arrugó la nariz y me miró implorando que no lo hiciera. —Debes comerlo, o me veo en la obligación de que comas otro tipo de carne. —Dispuesta, estaría a hacerlo... —susurró, y clavó sus ojos en los míos —No me hagas comer eso, voy a ensuciar todo mi organismo. Hasta tal vez me agarre una patada al hígado por comer esto, después de tanto tiempo. — ¿Qué te dijo el médico? —le recordé. —Puedo sustituir eso p

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR