¿A toda hora en cualquier lugar verdad? Si, correcto. Maldita sea, es como si Elliot no pudiera tener sus manos quietas cuando Jeff está cerca, solo quiere posar sus manos encima de su cuerpo y … algo más que sus propias manos. Jeff era otro quién no parece controlarse mucho cuando tiene a su jefe cerca, pues sus ansias de ser llenado y saciado eran inmensas, su boca se hacía agua cuando este estaba cerca, ya sea por querer besarlo o la necesidad de tener el pene de su jefe en su boca. Había caído en cuenta de lo puto que podría ser, de lo necesitado que se veía cayendo de rodillas apenas se quedaban solos pero… no podía evitar esa parte suya que lo empujaba a complacer a su jefe. Y amaba demasiado hacerlo que darle placer su jefe significaba un placer para si mismo. Todo era una lo

