Me despierto gracias a la alarma que suena siempre a la misma hora, me dispongo a salir de la cama con mucha pereza De repente tocan mi puerta y en la misma se abre, apareciendo mi madre con un pequeño pastel de chocolate y una vela con el número de 18 — ¡ Feliz cumpleaños mi querida hija ! — Dice mamá entrando a mi habitación con una gran sonrisa — Gracias mamá.— Digo acercándome a ella y dándole un pequeño beso en la mejilla — Sopla la vela, Ali.— Dice mamá y yo asiento con la cabeza, sopló la vela y mi mamá me dice — ¡ Felices 18 ! Le sonrió a mi mamá — ¿ Quieres comer pastel ahora o más tarde, hija ? — Inquiere mi madre — No mamá, no quiero desayunar por el momento pero quizás más tarde si coma una buena porción de pastel — Le contesto a mamá y enseguida veo cómo se le

