Mía llevo a su madre Martha hasta su piso y le mostró todo con orgullo ...y también para que su madre no tuviese que volver a bajar y llevarla hasta la recepción le pidió al jefe de seguridad, Sean, sí por favor se podía acercar para hacer el registro de la huella digital de su madre para la cerradura de la puerta con el aparato correspondiente. Sorpresivamente el hombre, un militar retirado que siempre era muy adusto, se mostró increíblemente amable con su madre quién le sonrío y lo invito a tomar un café con unas galletas con chispas de chocolate que había traído desde Florida. Mía vio el intercambio con muchísima curiosidad. Cuándo Sean vio que Mía lo observaba con una ceja elevada simplemente rechazo la propuesta de invitación a quedarse tomando café con galletas y quedaron con su ma

