La mañana se me ha pasado volando, creo que se debe al deseo inexplicable que siento de volver a ver a Chloe, es algo que no puedo evitar. Le envío un texto a Chloe para avisarle que en media hora paso por ella para almorzar como quedamos, y efectivamente media hora después estoy frente a nuestro edificio esperando por ella. Mientras espero, recibo un par de llamadas de Crystal, ni siquiera me tomo la molestia de contestar, a veces puede ser tan intensa, que me desespera. Siento un par de golpecitos en la ventana de la puerta, es Chloe... quito el seguro para que entre. —¿Está todo bien? —Pregunta, apenas sube al auto —Si, todo bien, ¿por qué? —Es que parecías distraído, ni siquiera te fijaste cuando llegué. —No, es que me distraje un momento con el teléfono, pero todo está perfecto.

