—Nos encontramos aquí reunidos, para orar por el alma de la Sra. Roberts, a quién lastimosamente perdimos en un terrible accidente, dejando a su querido esposo y a sus adorados hijos. —Dice el cura, mientras el féretro de mi madre es preparado para ser bajado a la tumba. Mientras el sacerdote habla, Ava llora y yo coloco un lirio morado sobre su ataúd, la flor favorita de mamá, mientras mis lágrimas inundan mis ojos. El ataúd es bajado lentamente, y yo miro hacia abajo, todavía intentando procesar todo lo qué pasó. De pronto un dolor se cuela por mi brazo derecho, lo observo y está lleno de raspones, parece que me lastimé, pero no logro recordar cómo. —Descansa en paz… —Son las últimas palabras del sacerdote, mientras la tierra cae sobre el ataúd. Veo a mi hermana, y la abrazo fuerteme

