38

263 Palabras

"Es tarde para que estés sola aquí", dijo. "Sé defenderme", respondí cruzando los brazos. Había tenido la ventaja de recibir clases de taekwondo, karate y otras artes marciales gracias a la riqueza de mi familia, y aunque ya no recordaba mucho, confiaba en que mi cuerpo podría responder por mí. "No importa, es peligroso", insistió. "Voy a acompañarte". Respondí firmemente, "No, no necesito tu compañía". Él preguntó: "Te había visto con un auto anteriormente". Le respondí: "Lo tengo, pero prefiero ir en colectivo. Me ahorro combustible y no tengo que preocuparme por el seguro o si se rompe algo, además, la empresa me paga el transporte". Él comentó: "Si quieres esta caña". Lo miré de mala manera y le dije: "Cuido mi dinero, eso es diferente", dejándolo de mirar y cruzándome de brazo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR