La vida había sido muy justa con mi familia, ya han pasado diez años, ya mi hija tiene once añitos en ese transcurso de tiempo tuvimos otro bebé que hoy en día tienen cinco años, su nombre es Kwan (junior) creo que no debo de pedirle más a la vida, mi vida fue trágica y muy cruel pero todo esa crueldad quedó atrás, la violencia que nos rodeaba también quedó atrás, aunque no puedo negar que me hace cierta falta el castigar a alguien por sus maldades. Kwan y yo nos casamos y nos volvimos a mudar de lugar, solo por precaución, mis hijos son una copia viva de su padre, no sacaron nada de mi, Kwan tiene una cadena de hoteles de lujos y yo he adquirido unos que otros restaurantes, no me puedo quejar nos ha ido muy bien desde que decidimos alejarnos de todo lo que nos robaba la paz. Mis her
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