Esa tarde le pedí permiso a don Fermín, porque la señorita Jenny nos llevaría a conocer el daycare. Cuando llegamos Clarita ingreso lentamente, pero una vez adentro ella gritaba de felicidad… estaba ansiosa por jugar con tantos juguetes y todos esos niños. La señorita Jenny estuvo ocupada llenando muchos documentos, firmando todo y pagando con su tarjeta. Yo estaba ocupada hablando con las maestras y las nanas. Ellas me mostraron todo el edifico, el cual era muy grande, fino y se notaba que caro. Jenny entrego una maleta con ropa para la niña a una de las maestras y me dijo… —Hoy dejaremos a Clarita aquí para ver si se ambienta… pero yo estaba nerviosa nunca me había separado de mi hija. Me ofreció ir a tomar un café, asi que fuimos junto con la señora Marie y mi jefa la señora Martha que

