Cuando le llegaron las imagenes de Jeerawat , Sathit no sabia como reaccionar por lo que esté no pudo continuar trabajando por la preocupación. Se dirigio hacia su mansión pensando que hacer; puesto qué, nunca pensó que su trabajo pusiera en peligro la vida de su esposa. Eran las siete en punto, ni un minuto antes. Cuando esté llego a la mansíón mirando el lugar en el que ha vivido con su mujer por mas de dos años, en los que solo discutian y tenían sexo cuando se les antojaba. *Has venido* Sathit miró a su mujer mientras esta se arreglaba por el espejo. Tenia que admitir que su esposa era una mujer muy bella y hermosa. La luna se reflejaba en la habitación junto a ella, lo que le daba un toque seductor. -¿Vienes a cumplir con nuestro trato?- Le preguntó. -Aun siguimos

