Paul miró fijamente la entrada de la cueva. Notaba el cuerpo completamente saciado. Ya no percibía aquella dolorosa sensación de vacío que lo había asolado mientras estaba en la Tierra. Se sentía… completo, entero. No recordaba haberse sentido nunca así. Con Evelyn había sido feliz, hasta complacido, pero en su interior había seguido existiendo cierta inquietud. En su momento había creído que era porque era joven y estaba lleno de la ambición de proveer para su familia, pero ahora era consciente de que se había tratado de algo más. Incluso tras la muerte de su esposa y a medida que él había ido envejeciendo, aquella inquietud y vacío habían seguido asolándolo. Frotó la barbilla contra el cabello oscuro de su compañera, que yacía sana y salva entre sus brazos. La había amado con fuerza, r

