6 Paul levantó la cabeza bruscamente, dejando de sonreír al bebé que tenía en brazos en cuanto oyó la voz grave de una mujer al otro lado de la pantalla. Entrecerró los ojos, memorizando las mejillas sonrojadas de la mujer y la mirada tímida que le estaba dirigiendo, y una oleada inesperada de deseo lo arrolló, sorprendiéndolo y haciendo que frunciera el ceño ante la violencia de su reacción. La mujer de la pantalla se sonrojó todavía más, y Paul cayó hechizado de la belleza clásica que exhibía aquel ser que lo miraba con un ceño equiparable al suyo. Los ojos dorados de la mujer lo miraban directamente y sin miedo, casi desafiándolo, y su rostro quedaba enmarcado por un cabello largo y n***o que le caía en ondas brillantes sobre los hombros y por la espalda. Paul sostuvo con más fuerza

