XIX

1327 Palabras
Entramos al hotel donde nos quedaremos chocando nuestros labios pero me inunda unas ganas inmensas de vomitar así que me despego y salgo corriendo al baño a vaciar mi estómago... uf, Hades toca la puerta y abre un poco, entra y me toma el cabello mientras me acaricia la espalda. - ¿Te sientes bien? - No... debió ser algo que comimos quizá la pizza - Vale pero a mi no me ha caído mal - No, no lo sé, de pronto a mi solamente no lo sé algún ingrediente - Bien, ¿estás mejor? - Si... si - me voy levantando y el me ayuda - Hay que llamar a un doctor - No, no hace falta, solo me recuesto un momento - Si, ven - despues de haberme lavado la boca el me carga y yo rio - Solo vomite no estoy paralitica - Lo se pero por si acaso Me deja suavemente en la cama y el se acuesta a mi lado me abraza y pone su cabeza en mi pecho, comienzo a acariciarle el cabello. - Allesa, no has pensado en que... tanto sexo - No lo pienses - No yo tampoco podría no... no ahora - Vale estamos de acuerdo Imposible y espero no estarlo, en mis planes no ha estado el salir embarazada y espero con todas mis fuerzas no estarlo por qué no quiero tener hijos. Ambos nos acomodamos bien y nos quedamos dormidos. Siento algo vibrar y estiro mi brazo tocando la mesita de noche y tomo el teléfono y contesto. - Si? - Hola - escuchó una voz extraña pero se me hace algo conocido - ¿Con quien hablo disculpe? - El mercenario Yo me levanto sentándome algo sorprendida, ¿cómo ha conseguido mi número? - Si... ¿Cómo ha conseguido mi número? Creí que primero hablaría con el señor Acker para luego hablar conmigo - Quiero que cenemos, nada de trabajo... - Señor no se si eso sea conveniente ya le dije que... - No aceptó un no por respuesta, mis hombres te buscarán en dos horas - Pero... Cuelga y me deja con la palabra en la boca... este señor me va a oír. - ¿Nena? Veo a Hades levantándose y pongo mi mano en su pierna sonriéndole - Hola - ¿Quien era? - se frota los ojos - El mercenario El se sorprende igual que yo y se espabila rápido frunciendo su ceño - ¿Que? ¿Cómo ha conseguido tu número? ¿Por que carajos te llamo? - Me invitó a cenar dice que sus hombres me buscarán en dos horas Hades se levanta y comienza a tomar sus pertenencias - Ya me escuchará este viejo verde - No, yo lo haré, quizás eso ayude a afianzar su relación - De ninguna manera permitiré que ese hombre te toque un solo cabello - Esta bien pero voy a ir y las cartas se la pondré yo en la mesa a ese señor, confía en mi - Lo hago pero en quien no confío es en el - El viene a mi y me abraza - Lo mejor que me ha pasado en este vida eres tú, y no sé si haberte metido en esto haya sido la mejor decisión que yo haya tomado - Si voy a estar contigo toda una vida es mejor estar metida de cabeza aunque después me decapiten - No dejaría que nadie hiciese eso Voy a la ducha desvistiéndome y la tomo mientras Hades se pone a ver fútbol mientras maneja su iPad. Salgo con la toalla al rededor de mi cuerpo y busco en donde guardamos la ropa mis interiores. Me la pongo y saco dos vestidos algo elegantes que traje por si acaso, voy q donde Hades y en cada mano tengo uno. Le muestro el vestido color rojo vino con un escote de bandeja y que va hasta un poco encima de las rodillas, y está el otro uno n***o algo holgado y con un escote en v. - Té verías muy hermosa en ambos, ¿por qué no llevas un pantalón y no se algo arriba cómo está tarde Me acerco a él y acaricio su barbilla dándole un pequeño beso -Usare el color vino Lo oigo quejarse mientras me lo pongo, iré y la verdad no tengo idea de qué va a pasar, siento una mano subir por mi pierna y volteo viendo a Hades agachado subiéndome un liguero con un porta pistolas así que me sube la pierna y se la pone en el hombro poniéndolo con suavidad y pone el arma sintiendo yo el peso de esta. - Me trae algún recuerdo el verte así - Por que mejor no te... - Comienza a dar besitos por mi pierna subiendo haciendo que me den cosquillas - Quedas... - Debo ir - Bajo la pierna de su hombro y me agacho dándole un beso lista para salir - Estaremos en contacto amor mío Me da una palmada en el trasero y salgo bajando al primer piso subiéndome al auto con Alan. Llegamos al restaurante y bajo del auto y no voy a mentir con algo de miedo. - Buenas Me hacen pasar a la mesa y veo al hombre con cabello Plata y me acerco - Hola - Oh hola... Se levanta y me ofrece su mano yo la tomo asintiendo. - Estás muy hermosa - Muchas gracias, bueno, a lo que vinimos - Vaya... bueno... no te cite para trabajo - Señor... si no es del ámbito laboral o que necesite mi asesoría no tengo nada que hacer aquí- me levanto y el me toma de la muñeca de una manera suave - No... bueno si... digo quédate por favor además la comida es una delicia - Vale - ¿Como es que tienes ese carácter? - Lo siento quizás fui descortés - No, no, tú carácter me... cae bien - Bien y ¿De que es lo que me tiene que hablar? - Vamos pasó a paso ¿Cómo es que no te había visto antes a lo lejos en el grupo de Acker?... digo eres muy hermosa y no podría olvidarte digo... - El me descubrió... fue hace años pero, quizás tomó en cuenta mi inteligencia ahora - Ya veo, ya veo, no creo que se haya equivocado contigo - Si... - Bien... este negocio es algo duro, y de riesgos debes tener mucho cuidado en quien confías... - Lo hago - Te propongo que vengas a mi negocio... te podría pagar muchísimo más de lo que Acker te paga Eso... eso si que está difícil amigo mío - ¿me pides que traicione a mi jefe? - No... no solo te ofrezco un mejor futuro... notoriamente Acker aún es muy joven para entender el negocio - Creo que tengo bastante tiempo conociéndolo, Acker me ofreció algo que nadie podría ofrecerme y no es dinero - Y ¿que es eso? Yo quiero dártelo mejor... Se levanta y se posiciona detrás de mi para poner sus manos en mis hombros y acariciarlos yo me alisto para cualquier ataque mentalmente - Estoy dispuesto a darte lo que me pidas ... - Se acerca y en ese momento tomo una de sus manos y lo volteo rápidamente haciendo que su espalda quede en la mesa mi pierna encima de su cadera y mi mano en su cuello con sus hombres apuntando hacia mi - Si te digo que si... ¿como sabes que luego no serás tú el traicionado? - No lo sé... pero tu inteligencia y belleza me ciega - Pues deberías tener más cuidado Bajo mi pierna y acomodo mi vestido mientras él sacude su traje costoso y ríe - Nuestra reunión no ha concluido - Yo creo que si, me comprometí con el señor Acker... pero pensaré tú propuesta - le doy un beso en la mejilla y salgo meneando las caderas... estoy metiéndome en terreno peligroso
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR