Emma Jackson Blanco, todo a mi alrededor lo era, las paredes, los muebles, la cama y la sabana con la cual estaba cubierta, mis párpados se sentían más livianos, al abrirlos, mi boca se encontraba sumamente reseca y mi brazo derecho dolía levemente por el suero que contenía mi muñeca. El rostro dormido, relajado, de mi padre, hace que todos los recuerdos de los días anteriores vaguen por mi mente, algunos llegan borrosos y otros tan claros como el agua, el rostro de Megan asustado, el rostro de mi padre preocupado, el rostro de Lucas sonriente, el rostro de Aron cabreado, se reproducen en mi mente una y otra vez. El sabor ligeramente salado llega a mis labios, lo cual me indica que las lágrimas en mi rostro están presentes una vez más en todos estos días. ¿Cuánto llevo aquí exactament

