Me quedo fría, no esperaba las palabras de mí madre, ella me ha descubierto, pero ¿Cómo se habrá enterado? ¿Quién le habrá contado? Sólo se me ocurre que Lucy sepa detalles que no conté y le haya dicho, aunque de ella no lo creo ¡No puede ser! Ni sabiendo todo lo haría y no he hablado de más. —¿Pediste ese dinero para mí? —insiste preguntando. —¡No! ¡Jamás! ¿Cómo crees? —intento evadirle. —Ya dejemos los rodeos, dime que pasa. Me siento muy apenada, me duele mucho tener que mentir y peor aún ser descubierta en el acto. Por más vueltas que le doy lo mejor es decir la verdad pura y simple, tal y como es. —No quería decirte mamá, pretendía cuidarte de saber cosas que no te gusten, pero ya no puedo ocultarlo más. —Me voy a sentar, escucho atentamente lo que tienes que decir. Estoy segura

