Pasamos un fin de semana maravilloso, pese a tener la sombra de Jessica con nosotros ha sido muy lindo desconectarnos y encontramos nuestros momentos para escaparnos a solas. Sorprendentemente Lucy y Christian no se resistieron y andaban más pegados que Alex y yo incluso. Ya de vuelta a la realidad, he conversado con Alex y esta semana estará más frecuentemente en mis asesorías para aprender lo que me hace falta. Ahora no soy su novia por contrato, soy su enamorada o algo así, pero de verdad, nos gustamos en serio. —Toc, toc —llaman a mi puerta. —¿Quién? —Floristería Estela ¿Está la señora Rebecca? Abro la puerta. —¿Cómo le ayudo? —Necesito su firma por aquí y que reciba este arreglo. —¿Para mí? Unas hermosas rosas rojas enormes, no había visto rosas tan grandes en mi vida. —Si,

