Empiezo a preocuparme un poco, Alex ha conducido bastante a las afueras de la ciudad, no parece que se detendrá, aunque admito que una parte de mí está emocionada, siento como si fuera nuestra primera salida intima juntos, tonta como siempre, me hago ese tipo de ilusiones como si estoy fuera un noviazgo real, cosa que no es y se me olvida más de lo que debería. Gira y gira siguiendo el camino de la carretera, cada curva nos acecha, cada mirada nos encuentra. Algo de música adorna los sentidos, pero lo más importante es que al parecer él ha planificado algo que yo desconozco. —Casi llegamos, he querido traerte a la cabaña de mi familia en las afueras de la ciudad para que veas el lugar. Se puede decir que es un secreto familiar en donde nos escondemos para desconectarnos un poco. Ahí acam

