En cuanto cerré la puerta de la habitación de Emma, no la vi a ella en ningún rincón de la misma y las luces ni siquiera estaban encendidas. La puerta del balcón de su habitación estaba abierta un poco, al igual que lo estaba la mia, pero por un momento me tranquilice extrañamente al ver a Christian en la piscina de la planta baja caminando, buscando al que se había colado a la propiedad. Pensar en él me daba escalofríos hasta la punta de los dedos, sin mencionar que llegaba sentir que la presión subía tanto que podría provocarme un infarto. Sin embargo, por seguridad me fijé en cada rincón del espacio, antes de ingresar a la puerta que yacía en el centro de la pared al fondo. Hallé a Emma recostada en la bañera, con la ropa puesta y las lágrimas caían de sus ojos como cascadas, inclus

