—Deberias ir a la policía a reportar a ese tipo. Aún revivo la imagen de ti cayendo a la piscina con ese hombre y no salía ninguno de los dos. Cuando Christian entró, ese desconocido corrió tras la casa y saltó la cerca de la casa de atrás —comentó Emma, a medida que desayunabamos en la isla de la cocina. Corinne nos había dejado el desayuno hecho, antes de partir a atender asuntos en el centro de salud. Matías estaba a nada de llegar y siendo sincera, la única idea que teníamos de diversión, eran las películas. La piscina me causaba escalofríos, y aunque odiaba sentirme intimidada debido a la conmoción de esa noche, pretendía esperar un tiempo antes de volver a meterme—. Sinceramente, en otra situación, habría sido demasiado chistoso, pero por un momento pensé que era el asesino. Jamás im

