Había olvidado lo intenso que es Karim en la cama y la capacidad que tiene de controlar cada milímetro de mi cuerpo y disponer de él a su manera. Fue tan soñado y anhelado el poder hacer algún día el amor junto a él, el hombre que fue mi perdición y mi gran amor, mi calma y tormenta que me pareció un sueño la realidad, él fue tan cuidadoso. Cada una de sus acometidas fueron tan suaves y delicadas que hasta cierto punto me llega a parecer tortuosas para la sed que tenía en mi interior, sed que fue saceada después del tercer orgasmo. Sí, así como lo leen, uno solo no fue suficiente, con dos quedé con deseos de más y con el tercero pude quedar con una gran satisfacción, una de esas que resultan gratificantes en sobremanera, aunque también dejan un inmenso agotamiento corporal. -Amira- Ka

