Me helé al escucharle decir aquello, no podía creer que mi temor se hiciera realidad –¿qué me estás queriendo decir Karim? – le pregunté lo más calmada que pude – que no puedes salir de aquí, prometiste ser una habibat merecedora del título y comportarte como una mujer árabe– camino un poco hasta donde yo estaba –¿quieres con-consumar el matrimonio? — trague duro —solo quiero que te quedes aquí para no levantar sospechas, quede muy mal parado cuando ordene que te quitaran la seguridad y encima de eso, Kameo está aquí para corroborar que todo está bien entre nosotros — sentí un gran alivio al saber que nada era como lo estaba imaginando —por mi no te preocupes, dormiré en aquel sofá — señaló el mueble que estaba frente a la cama y se fue hacia el baño y yo fui hasta el closet a poner

